Oh Espíritus Superiores del Templo de Naberius!
Oh Gran Naberius, tú que guardas las GRANDEZAS,
Escucha mi petición de castigo
Para aquel que ha osado mancillar mi nombre y honor,
Siendo yo justo con él.
Escucha el nombre del que ha burlado tu esencia, el osado que ha
Burlado y dañado a tu preciado Hijo.
Escucha el nombre del que debe de ser condenado,
Pues yo, como fiel servidor de tu doctrina, he actuado justamente
A tus Deseos y ahora, en este día, con el Poder que me otorgan
Los Grandes Espíritus que habitan y rodean el Templo de Naberius
Castigo con triple dolor del recibido a (decir el nombre completo del castigado)
Para que aprenda con justicia lo que es Justo.
Para que sean castigadas sus obras con Ley Naberiana
Para que su sufrimiento engrandezca el Templo que amo.
Así sea, así sea, así sea.
Esta sin duda, es una oración de Justicia, la manera completa de hacerla obviamente no será revelada para evitar un mal uso de la misma e inclusive un posible daño a los que manden la Petición de Castigo, pues está escrito que una vez lanzada no debe de haber arrepentimiento en el corazón del naberiano, pues puede ser devuelta con todas las consecuencias.
Es por ese mismo hecho por el que solo los grandes Iniciados en el Templo dominaran, entre otras muchas artes y conjuros, la de enviar Peticiones de Maldiciones o Justicia Naberiana.